Si percibes olor a gas, no enciendas ni apagues ningún interruptor, no uses el celular dentro de la cocina y no acciones el encendido eléctrico de la estufa. Cualquier chispa basta.
Abre puertas y ventanas para ventilar y cierra la llave de paso del tanque o del suministro natural. Sal del inmueble si el olor es intenso.
Desde afuera, llama a tu proveedor de gas o al 911. En la Ciudad de México, Bomberos atiende fugas domésticas sin costo.
Una vez ventilado y confirmado que no hay fuga en la instalación, un técnico puede revisar la estufa: los puntos habituales son la manguera flexible vencida, los empaques de las llaves y el termopar del horno.
Reemplaza la manguera flexible cada cinco años aunque se vea bien. Cuesta menos de trescientos pesos y es la pieza que más fallas de seguridad provoca en cocinas mexicanas.
